𝜉 ᴴᵉʳ ˡⁱᵍʰᵗ ʷᵃˢⁿ’ᵗ ᵃ ᵍⁱᶠᵗ˒ ⁱᵗ ʷᵃˢ ᵃ ˢᶜʳᵉᵃᵐ 𝜉
♛ Cᴜʀsᴇᴅ ᴛᴏ ʀᴇᴍᴇᴍʙᴇʀ / 𝖇𝖑𝖊𝖘𝖘𝖊𝖉 𝖙𝖔 𝖇𝖚𝖗𝖓 𓇼
Dolía.
Dolía, y lo hacía demasiado. Más que otras veces, lo que acabó asustando a Hyacinth.
Cuando llegó a su habitación, tan solo lloró hundida entre las sábanas, aferrándose a ellas como si fuera el único ancla con el que contaba.
Dolía.
Dolía, y lo hacía demasiado. Más que otras veces, lo que acabó asustando a Hyacinth.
Cuando llegó a su habitación, tan solo lloró hundida entre las sábanas, aferrándose a ellas como si fuera el único ancla con el que contaba.
Solo cuando estuvo a mitad de camino, adentrándose de vuelta al castillo por la puerta de atrás, se le
Solo cuando estuvo a mitad de camino, adentrándose de vuelta al castillo por la puerta de atrás, se le
— De verdad que eres un auténtico capullo—respondió en un hilo amargo de voz.
Quiso añadir algo más, pero acalló antes de hacerlo.
Era lo de siempre. Su corazón siendo estrujado y apretado hasta que las lágrimas descendieran por su rostro, pero no sería delante de él.
Recogió los
— De verdad que eres un auténtico capullo—respondió en un hilo amargo de voz.
Quiso añadir algo más, pero acalló antes de hacerlo.
Era lo de siempre. Su corazón siendo estrujado y apretado hasta que las lágrimas descendieran por su rostro, pero no sería delante de él.
Recogió los
Era absurdo.
Apenas dejó escapar una risa corta, susurrante que podría confundirse con un sollozo. La incredulidad brillando en su
Era absurdo.
Apenas dejó escapar una risa corta, susurrante que podría confundirse con un sollozo. La incredulidad brillando en su
Solo sexo. Como si Hyacinth supiera algo de eso hasta ese momento.
Encogió sus hombros en un gesto retraído, quizás temeroso, y su piel marcada de todas las formas habidas y por
Solo sexo. Como si Hyacinth supiera algo de eso hasta ese momento.
Encogió sus hombros en un gesto retraído, quizás temeroso, y su piel marcada de todas las formas habidas y por
Por un lado decía que lo haría todas las noches y las veces que quisiera, sin embargo,
Por un lado decía que lo haría todas las noches y las veces que quisiera, sin embargo,
Clavó sus uñas en la madera del tronco, y sus celestes no se alejaron de las esmeraldas del Comandante, igual de afectado que ella, —o al menos eso quería creer—, más fueron sus palabras, tan frías
Clavó sus uñas en la madera del tronco, y sus celestes no se alejaron de las esmeraldas del Comandante, igual de afectado que ella, —o al menos eso quería creer—, más fueron sus palabras, tan frías
Lo que quedaba de su vestido —hecho jirones a causa de Elthan— descendió como una delicada cortina hasta el suelo. Su espalda necesitó apoyarse
Lo que quedaba de su vestido —hecho jirones a causa de Elthan— descendió como una delicada cortina hasta el suelo. Su espalda necesitó apoyarse
Fue cuando se encontró con esos ojos vidriosos y verdes, que la realidad la sacudió con evidencia. Su rostro extenuado, sus cabellos húmedos cayendo como lluvia sobre sus hombros tostados; su
Fue cuando se encontró con esos ojos vidriosos y verdes, que la realidad la sacudió con evidencia. Su rostro extenuado, sus cabellos húmedos cayendo como lluvia sobre sus hombros tostados; su
Su corazón se había acelerado demasiadas veces, latía frenético contra su pecho cada que recordaba sus ojos esmeralda, esa piel tostada
Su corazón se había acelerado demasiadas veces, latía frenético contra su pecho cada que recordaba sus ojos esmeralda, esa piel tostada
— Elthan…—masculló.
Un murmullo imperceptible.
Después solo se emborronó su vista, y respirando
— Elthan…—masculló.
Un murmullo imperceptible.
Después solo se emborronó su vista, y respirando
Ahogó el grito cuando se inclinó hacia delante y clavó sus dientes en el cuello de Elthan. Fue una sacudida que hizo que su cuerpo temblara violentamente, sus manos fueron
Ahogó el grito cuando se inclinó hacia delante y clavó sus dientes en el cuello de Elthan. Fue una sacudida que hizo que su cuerpo temblara violentamente, sus manos fueron
Sus gemidos quedaron
Sus gemidos quedaron
La hacía temblar, encogerse en esas oleadas placenteras que la sacudían y agitaban sin piedad. Cuando se detenía en su interior, ella apretaba sus piernas alrededor de su cintura para obligarlo a sentirla, y para que Hyacinth jamás tuviera que dejar de hacerlo.
La hacía temblar, encogerse en esas oleadas placenteras que la sacudían y agitaban sin piedad. Cuando se detenía en su interior, ella apretaba sus piernas alrededor de su cintura para obligarlo a sentirla, y para que Hyacinth jamás tuviera que dejar de hacerlo.
— No hagas 𝐭𝐮́ tanto ruido—. respondió en un susurro antes de volver a atrapar su boca y danzar con brusquedad en esa lucha por dominar, o quizás por
— No hagas 𝐭𝐮́ tanto ruido—. respondió en un susurro antes de volver a atrapar su boca y danzar con brusquedad en esa lucha por dominar, o quizás por
No. Ninguno de los dos quería eso.
Así que en el momento en que las palabras de Elthan pusieron voz a sus pensamientos, ella lo castigó al inclinarse para buscar sus labios y morderlos,
No. Ninguno de los dos quería eso.
Así que en el momento en que las palabras de Elthan pusieron voz a sus pensamientos, ella lo castigó al inclinarse para buscar sus labios y morderlos,
La mano en su cabello se enterró más, ejerciendo presión en Elthan para apretarlo contra sí, como si quisiera que el Comandante se fundiera por completo con ella.
Se mordió la lengua; el interior de su boca, su labio, en un intento por
La mano en su cabello se enterró más, ejerciendo presión en Elthan para apretarlo contra sí, como si quisiera que el Comandante se fundiera por completo con ella.
Se mordió la lengua; el interior de su boca, su labio, en un intento por
La parte trasera de su cabeza golpeaba con insistencia la corteza del árbol, y Hyacinth sentía cómo se deshacía entera en el vértigo de aquellas embestidas, alzando sus celestes hasta encontrarse
La parte trasera de su cabeza golpeaba con insistencia la corteza del árbol, y Hyacinth sentía cómo se deshacía entera en el vértigo de aquellas embestidas, alzando sus celestes hasta encontrarse
Apretó la mano en sus cabellos, tirando con más fuerza de la debida casi como una sanción, una advertencia, o un castigo.
Fue cuando ella,
Apretó la mano en sus cabellos, tirando con más fuerza de la debida casi como una sanción, una advertencia, o un castigo.
Fue cuando ella,