Un buen entrenamiento no es el más intenso ni el más largo, sino el que podés sostener, se adapta a tus objetivos y encaja en tu vida.
Un buen entrenamiento no es el más intenso ni el más largo, sino el que podés sostener, se adapta a tus objetivos y encaja en tu vida.
Sin disfrute, es muy difícil de sostener.
La flexibilidad del plan permite continuar ante los escenarios cambiantes de la vida.
Si no se adapta al estilo de vida, tarde o temprano se abandona.
Sin disfrute, es muy difícil de sostener.
La flexibilidad del plan permite continuar ante los escenarios cambiantes de la vida.
Si no se adapta al estilo de vida, tarde o temprano se abandona.
El tiempo para entrenar es finito. Priorizar los componentes es fundamental. Optimizar los recurso es clave. Estar con atención plena en cada instante va a marcar la diferencia a la hora de la consecución de los resultados.
El tiempo para entrenar es finito. Priorizar los componentes es fundamental. Optimizar los recurso es clave. Estar con atención plena en cada instante va a marcar la diferencia a la hora de la consecución de los resultados.
Las secuencias siguen lógicas.
La asimilación tiene sus tiempos.
Los objetivos deben ser claros.
Las secuencias siguen lógicas.
La asimilación tiene sus tiempos.
Los objetivos deben ser claros.
Un buen plan es el que podés mantener en el tiempo.
Si es muy intenso, lastima o agota.
Si es demasiado leve, no genera progreso.
Si no encaja en tu vida, no dura.
El mejor entrenamiento es aquel que se puede seguir con consistencia.
Un buen plan es el que podés mantener en el tiempo.
Si es muy intenso, lastima o agota.
Si es demasiado leve, no genera progreso.
Si no encaja en tu vida, no dura.
El mejor entrenamiento es aquel que se puede seguir con consistencia.