Evitar calles que se llaman Vega de.., Arroyo de..., Rego de...
También nombres que en árabe significan "Aquí cada seis primaveras te llega el agua a la altura los cojones".
Evitar calles que se llaman Vega de.., Arroyo de..., Rego de...
También nombres que en árabe significan "Aquí cada seis primaveras te llega el agua a la altura los cojones".
Aquí no hay pluralidad ideológica ni de género ni hostias. El programa es todo fascismo y mear de pie.
Aquí no hay pluralidad ideológica ni de género ni hostias. El programa es todo fascismo y mear de pie.
Todo lo que va ahí es extrema o extremísima derecha.
Todo lo que va ahí es extrema o extremísima derecha.
Un par de conclusiones rápidas porque ya no creo que lo vuelva a ver más (a no ser que me paguéis vosotros el psicólogo. Acepto bizum)
Están hablando de Ábalos y el Delcygate.
Un par de conclusiones rápidas porque ya no creo que lo vuelva a ver más (a no ser que me paguéis vosotros el psicólogo. Acepto bizum)
“MAGA-style leaders may say that our country can’t handle taking in so many migrants, that this is a suicidal move — the desperate act of a collapsing country,” writes Pedro Sánchez, the prime minister of Spain. “But don’t let them fool you. Spain is booming.”
Mi sobrino preferido ayer cumplió 18 años. Y no quiero ser la abuela cebolleta q critica a los jovenes, pero ni el ni sus amigos son capaces de conectar esos dos puntos.
Pensamos q el uso q tenemos (y nuestro desarrollo en ello) de internet es como el suyo, y mira: no.
Mi sobrino preferido ayer cumplió 18 años. Y no quiero ser la abuela cebolleta q critica a los jovenes, pero ni el ni sus amigos son capaces de conectar esos dos puntos.
Pensamos q el uso q tenemos (y nuestro desarrollo en ello) de internet es como el suyo, y mira: no.
Mi sobrino preferido ayer cumplió 18 años. Y no quiero ser la abuela cebolleta q critica a los jovenes, pero ni el ni sus amigos son capaces de conectar esos dos puntos.
Pensamos q el uso q tenemos (y nuestro desarrollo en ello) de internet es como el suyo, y mira: no.
No me sorprende.
No me sorprende.
Por Álvaro Sánchez Castrillo