Sanji amaba a sus compañeras de tripulación, muchísimo. Si tuviera que echarse al piso para que ellas no se ensuciaran, lo haría sin pensar dos veces.
Sanji amaba a sus compañeras de tripulación, muchísimo. Si tuviera que echarse al piso para que ellas no se ensuciaran, lo haría sin pensar dos veces.
La rutina de Sanji venía de su tiempo en el Baratie y no había podido cambiarla con los años en el Sunny.
La rutina de Sanji venía de su tiempo en el Baratie y no había podido cambiarla con los años en el Sunny.