Lo que tenía que aguantar por mero cariño, no se quejaba pero tenía que darle un freno.
— Mi vida es tan placentera como la tuya, ya sabes cómo es la historia, pero todo bien, cariño.
Lo que tenía que aguantar por mero cariño, no se quejaba pero tenía que darle un freno.
— Mi vida es tan placentera como la tuya, ya sabes cómo es la historia, pero todo bien, cariño.
— Eso lo tendría que hacer yo, si me dejás de nuevo.
Concluye en una sonrisa, era una forma amistosa de tratarse.
— Eso lo tendría que hacer yo, si me dejás de nuevo.
Concluye en una sonrisa, era una forma amistosa de tratarse.