Como me dijo mi padre cuando salí del armario a esa edad: "hijo mío, no te preocupes, si está reconocido hasta por el Gobierno".
Y era justamente eso. Ni más ni menos.
Como me dijo mi padre cuando salí del armario a esa edad: "hijo mío, no te preocupes, si está reconocido hasta por el Gobierno".
Y era justamente eso. Ni más ni menos.