Visceral y directo siempre que puedo (el límite de caracteres me obliga... y a veces, me gusta)
¿Vosotras creéis que nos agrada esto? A mí no.
Denota nivel, elegancia, saber posar, pero... tras un instante haciéndome a la idea de lo que transmite (o ni siquiera eso), le doy a la rueda del ratón/arrastro la pantalla del móvil, y siguiente.
¿Vosotras creéis que nos agrada esto? A mí no.
Denota nivel, elegancia, saber posar, pero... tras un instante haciéndome a la idea de lo que transmite (o ni siquiera eso), le doy a la rueda del ratón/arrastro la pantalla del móvil, y siguiente.
Ella le enseña el móvil.
-Vaya... ¿eres tú?
-No, pero me acerco bastante.
-Eh... ¿y porqué me lo enseñas?
-El día que me encuentres así para ti, podrás hacer conmigo lo que quieras. Hasta entonces, largo.
-Eh... ¿y cómo voy a conseguirlo?
-Muy fácil: en tus sueños.
Ella le enseña el móvil.
-Vaya... ¿eres tú?
-No, pero me acerco bastante.
-Eh... ¿y porqué me lo enseñas?
-El día que me encuentres así para ti, podrás hacer conmigo lo que quieras. Hasta entonces, largo.
-Eh... ¿y cómo voy a conseguirlo?
-Muy fácil: en tus sueños.
Pero tengo curiosidad... ¿en cuánto valorarías mis artes?
Oh, no te sulfures, solo es curiosidad.
Si sigues así, me plantearé en serio eso mismo que estás pensando, querido."
Pero tengo curiosidad... ¿en cuánto valorarías mis artes?
Oh, no te sulfures, solo es curiosidad.
Si sigues así, me plantearé en serio eso mismo que estás pensando, querido."
-Estoy... meditando... mentalizándome...
-¿Mentalizándote para qué?
-Para... lo que... va a pasar... en media... hora...
-¿Qué va a pasar en media hora?
-Tú... cuando... salgas... de la... ducha...
-¡Oh...! ¡de mil amores, ahora mismo voy!
-Estoy... meditando... mentalizándome...
-¿Mentalizándote para qué?
-Para... lo que... va a pasar... en media... hora...
-¿Qué va a pasar en media hora?
-Tú... cuando... salgas... de la... ducha...
-¡Oh...! ¡de mil amores, ahora mismo voy!
-Estoy pensando...
-¿En qué?
-En si esta mesa pega con el color de mi piel...
-Estoy pensando...
-¿En qué?
-En si esta mesa pega con el color de mi piel...
-Tranquilo, no te dolerá, no como a mí, es más, te gustará.
-¿Ah, sí? ¿qué es?
-Te lo diré cuando volvamos de la cena.
-Eh, no, dímelo ahora mismo.
-Esta es la parte en la que te duele a ti.
-Será lo típico, tú debajo y yo encima.
-Pues no. Será algo nuevo.
Abro mucho los ojos.
-Venga, vámonos ya.
-Tranquilo, no te dolerá, no como a mí, es más, te gustará.
-¿Ah, sí? ¿qué es?
-Te lo diré cuando volvamos de la cena.
-Eh, no, dímelo ahora mismo.
-Esta es la parte en la que te duele a ti.
-Será lo típico, tú debajo y yo encima.
-Pues no. Será algo nuevo.
Abro mucho los ojos.
-Venga, vámonos ya.
-Sí.
-¿Para impresionar a tus compañeros y subir tu caché?
-Sí.
-¿Con estos zapatos que me hacen daño y que odio?
-Sí. Solo... solo serán dos horas.
-Muy bien. Pero a la vuelta, te voy a pedir...
-Ay madre, conozco esa mirada... 👇
-Sí.
-¿Para impresionar a tus compañeros y subir tu caché?
-Sí.
-¿Con estos zapatos que me hacen daño y que odio?
-Sí. Solo... solo serán dos horas.
-Muy bien. Pero a la vuelta, te voy a pedir...
-Ay madre, conozco esa mirada... 👇
-Pero no puedes ponerte eso.
-¿Porqué no?
-Porque, después, ¿cómo la bajas? Te está muy ajustado, te puedes quedar ahí atrapada para siempre.
-Ah, qué gracioso. Vamos, súbemela, o seré muy mala contigo, y ya me conoces a las malas.
-¿Ah, sí? Pues me tumbo boca arriba y espero.
-Pero no puedes ponerte eso.
-¿Porqué no?
-Porque, después, ¿cómo la bajas? Te está muy ajustado, te puedes quedar ahí atrapada para siempre.
-Ah, qué gracioso. Vamos, súbemela, o seré muy mala contigo, y ya me conoces a las malas.
-¿Ah, sí? Pues me tumbo boca arriba y espero.
-...
-¿Hola...? ¡Holaa!
-... eeh, sí, perdón, ¿decías...?
-Que qué opinas de si esto de aquí me sobra.
-No lo sé, no puedo centrarme... Solo puedo decirte que estás muy guapa y atractiva, y que... oh, ya sabes, te estás riendo.
-Ven aquí, tonto.
-...
-¿Hola...? ¡Holaa!
-... eeh, sí, perdón, ¿decías...?
-Que qué opinas de si esto de aquí me sobra.
-No lo sé, no puedo centrarme... Solo puedo decirte que estás muy guapa y atractiva, y que... oh, ya sabes, te estás riendo.
-Ven aquí, tonto.
-Sí, lo sé...
-¡Entonces vístete!
-No, me apetece un rápido ahora mismo.
-Cariño... ¡no me lo pongas más difícil! ¡Sabes lo que me cuesta llegar últimamente!
-Sí, lo sé.
-¿Entonces?
-Yo me exhibo, voy de aquí para allá, y ya veremos.
-Sí, lo sé...
-¡Entonces vístete!
-No, me apetece un rápido ahora mismo.
-Cariño... ¡no me lo pongas más difícil! ¡Sabes lo que me cuesta llegar últimamente!
-Sí, lo sé.
-¿Entonces?
-Yo me exhibo, voy de aquí para allá, y ya veremos.
-No, no lo sé...
-¿No sabes qué?
-Lo sensible que eres a estos conjuntos, y si encima me muevo así... y así... y así...
-Entiendo. ¿Puedo empezar por tus manos?
-No. Por mis pies.
-No, no lo sé...
-¿No sabes qué?
-Lo sensible que eres a estos conjuntos, y si encima me muevo así... y así... y así...
-Entiendo. ¿Puedo empezar por tus manos?
-No. Por mis pies.
-¿Paseo-exhibición?
-¿Crees que no me he dado cuenta de que nos miran?
-Te aseguro que hay un buen motivo. Te lo explicaré en casa, si me dejas.
-Tendrás la boca muy ocupada con mi peso.
-Oh.
-¿Paseo-exhibición?
-¿Crees que no me he dado cuenta de que nos miran?
-Te aseguro que hay un buen motivo. Te lo explicaré en casa, si me dejas.
-Tendrás la boca muy ocupada con mi peso.
-Oh.
-¿Para qué?
-Muéstrame qué le harías a esta prenda íntima mía durante un ratito aquí, ahora, delante de mí.
-¿Y eso porqué?
-Necesito saber tus modales en la cama para saber a qué atenerme. Durante la cita he notado tus ojos fijos en mí cuando creías que no miraba...
-¿Para qué?
-Muéstrame qué le harías a esta prenda íntima mía durante un ratito aquí, ahora, delante de mí.
-¿Y eso porqué?
-Necesito saber tus modales en la cama para saber a qué atenerme. Durante la cita he notado tus ojos fijos en mí cuando creías que no miraba...
Ojos como platos, mandíbula caída, respiración cortada y bla bla bla.
-¿Qué? ¿se te ha comido la lengua el gato...? Sí, se te ha comido la lengua el gato. Venga, vamos a ver qué más me tienes preparado. Que sepas que me ganaste desde la tercera cita.
Ojos como platos, mandíbula caída, respiración cortada y bla bla bla.
-¿Qué? ¿se te ha comido la lengua el gato...? Sí, se te ha comido la lengua el gato. Venga, vamos a ver qué más me tienes preparado. Que sepas que me ganaste desde la tercera cita.
-¿Pero...? ¿me has tenido horas palpando tu espalda a ciegas y no me has dicho nada?
-Es que eras tan encantador... y además necesitaba el masaje...
-¿Pero...? ¿me has tenido horas palpando tu espalda a ciegas y no me has dicho nada?
-Es que eras tan encantador... y además necesitaba el masaje...