No creo que durmamos demasiado, cielo. —las palmas recorrieron el torso desnudo, siguiendo el contorno de su cintura hasta topar con el pantalón—.
Puedes tomártelo como un ejercicio de rehabilitación si +
Mientras ella se entretenía en quitarle los botones de la camisa, prefirió empezar poco a poco con besos en su puntiagudo cartílago.
Sin embargo, te doy la razón en lo segundo.
No creo que durmamos demasiado, cielo. —las palmas recorrieron el torso desnudo, siguiendo el contorno de su cintura hasta topar con el pantalón—.
Puedes tomártelo como un ejercicio de rehabilitación si +
Sin embargo, te doy la razón en lo segundo.
Pero le acalló con ese beso, dejando que le atrajera y avanzara los pasos que retrocedía ella hasta llegar a la cama.
Creo que tienes un concepto de descanso peculiar, cariño.
—correspondió el ósculo esta vez en los labios, atrayéndolo con el cuello de la vestimenta para suprimir la diferencia de altura entre ambos—.
Sin embargo, te doy la razón en lo segundo.
Creo que tienes un concepto de descanso peculiar, cariño.
—correspondió el ósculo esta vez en los labios, atrayéndolo con el cuello de la vestimenta para suprimir la diferencia de altura entre ambos—.
Devolvió el beso en su mejilla, dándole una pequeña indirecta.
Llevas todo el día ocupado. ¿Por qué no descansas un poco?
Creo que tienes un concepto de descanso peculiar, cariño.
—correspondió el ósculo esta vez en los labios, atrayéndolo con el cuello de la vestimenta para suprimir la diferencia de altura entre ambos—.
Llevas todo el día ocupado. ¿Por qué no descansas un poco?
Tomó la mano ajena para depositar un beso sobre el dorso.
Llevas todo el día ocupado. ¿Por qué no descansas un poco?