Me gusta este verso: 《 y quien da la mitad no quiera el todo》
Octavio paz
Octavio paz
Cuánta belleza para ojos y oídos!
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Os recomiendo la serie
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Llego a casa y escucho esto; lo de las mujeres mineras sí fue duro. iVoox! Documentos RNE - Mineras: mina y mujer - 08/11/24 go.ivoox.com/rf/135484413
Llego a casa y escucho esto; lo de las mujeres mineras sí fue duro. iVoox! Documentos RNE - Mineras: mina y mujer - 08/11/24 go.ivoox.com/rf/135484413
Y un entrañable calor me abriga
cuando el mundo me golpea.
Es el calor de otras mujeres,
de aquellas que hicieron de la vida
este rincón sensible, luchador,
de piel suave y corazón guerrero.
Alejandra Pizarnik
Y un entrañable calor me abriga
cuando el mundo me golpea.
Es el calor de otras mujeres,
de aquellas que hicieron de la vida
este rincón sensible, luchador,
de piel suave y corazón guerrero.
Alejandra Pizarnik
depuesta de otro tiesto
sin pedir el cambio
sin desearlo
Ahora te llamo
desde otra gallera
en nombre de otro amo
sin ganas
El horizonte
que no pinta halagüeño
se pierde allá a lo lejos
como antes
depuesta de otro tiesto
sin pedir el cambio
sin desearlo
Ahora te llamo
desde otra gallera
en nombre de otro amo
sin ganas
El horizonte
que no pinta halagüeño
se pierde allá a lo lejos
como antes
Para fugarnos de la tierra
un libro es el mejor bajel;
y se viaja mejor en el poema
que en el más brioso y rápido corcel
Aun el más pobre puede hacerlo,
nada por ello ha de pagar:
el alma en el transporte de su sueño
se nutre sólo de silencio y paz
Emiliy Dickinson
Para fugarnos de la tierra
un libro es el mejor bajel;
y se viaja mejor en el poema
que en el más brioso y rápido corcel
Aun el más pobre puede hacerlo,
nada por ello ha de pagar:
el alma en el transporte de su sueño
se nutre sólo de silencio y paz
Emiliy Dickinson
cuando nos despedimos en tu hotel
después de un amistoso recorrer la ciudad
y un ajuste preciso de distancias.
Creí por un momento que me dabas
una cita futura,
que abrías una tierra de nadie, un interregno
donde alcanzar tu minucioso musgo.
cuando nos despedimos en tu hotel
después de un amistoso recorrer la ciudad
y un ajuste preciso de distancias.
Creí por un momento que me dabas
una cita futura,
que abrías una tierra de nadie, un interregno
donde alcanzar tu minucioso musgo.
La península de las casa vacías de David Uclés.
La península de las casa vacías de David Uclés.