Primero la responsabilidad de los que planean y ejecutan este ataque a la Universidad de todos.
Después la de quienes compran voluntades para organizarlo. Y la de los comprados, claro.
Luego la de quienes les apoyan y ayudan.
Finalmente la de quienes no la defienden pudiendo hacerlo.
Primero la responsabilidad de los que planean y ejecutan este ataque a la Universidad de todos.
Después la de quienes compran voluntades para organizarlo. Y la de los comprados, claro.
Luego la de quienes les apoyan y ayudan.
Finalmente la de quienes no la defienden pudiendo hacerlo.