Sin angustias en la mente ni presiones sociales superficiales. Sin ataduras personales hirientes.
La felicidad no es estarse riendo siempre, cantando o saltando como demente, tampoco es estar siempre hiperactivo
Sin angustias en la mente ni presiones sociales superficiales. Sin ataduras personales hirientes.
La felicidad no es estarse riendo siempre, cantando o saltando como demente, tampoco es estar siempre hiperactivo