Eran constantes las horas que pasaba encerrado en su oficina, desde hacía unas semanas ni siquiera sus propios hermanos habían logrado que él dijese algo.
Nada.
Por eso, que ahora estuviese caminando por la ciudad era… raro de ver.
Y tal como había sido hace años,
Eran constantes las horas que pasaba encerrado en su oficina, desde hacía unas semanas ni siquiera sus propios hermanos habían logrado que él dijese algo.
Nada.
Por eso, que ahora estuviese caminando por la ciudad era… raro de ver.
Y tal como había sido hace años,