Así que sigan llorando.
Así que sigan llorando.
Pero, hasta entonces, seguimos lidiando con una historia que no terminamos de escribir, porque otros insisten en empuñar la pluma en nuestro nombre.
Pero, hasta entonces, seguimos lidiando con una historia que no terminamos de escribir, porque otros insisten en empuñar la pluma en nuestro nombre.