Ya no me asustan sus afiliados dientes, ni me desvela el crujir de sus mandíbulas.
Quizá por eso no me he ido, porque tengo miedo a no saber nadar en otro estanque, a ahogarme con agua limpia, a haberme convertido en una.
Ya no me asustan sus afiliados dientes, ni me desvela el crujir de sus mandíbulas.
Quizá por eso no me he ido, porque tengo miedo a no saber nadar en otro estanque, a ahogarme con agua limpia, a haberme convertido en una.