Por eso hay sitios que no los piso ni aunque me inviten.
Es más, no descarto incluso que hayan ido allí a propósito para humillar al propietario
Por eso hay sitios que no los piso ni aunque me inviten.
Es más, no descarto incluso que hayan ido allí a propósito para humillar al propietario
La vergüenza debe cambiar de bando.
La vergüenza debe cambiar de bando.