Si alardeas de ser explotado, si pones en valor el abuso laboral como un requisito para la forja del carácter, es que eres, por encima de muchas y desagradables cosas, muy tonto.
Si alardeas de ser explotado, si pones en valor el abuso laboral como un requisito para la forja del carácter, es que eres, por encima de muchas y desagradables cosas, muy tonto.