Su brazo pegó al de su hijo, y ambos rodaron mirándose a los ojos, sus manos se tocaban, extendidas, perfectas.
Cada pequeño detalle de aquellos dos archifaes era perfecto.
La risilla traviesa de Oberón, subido a uno de los burros de Titania moviendo >
Su brazo pegó al de su hijo, y ambos rodaron mirándose a los ojos, sus manos se tocaban, extendidas, perfectas.
Cada pequeño detalle de aquellos dos archifaes era perfecto.
La risilla traviesa de Oberón, subido a uno de los burros de Titania moviendo >
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— Larga sea la noche, querido mío.
— Larga sea la noche, querido mío.
La primaveral dama asintió.
— Por supuesto, quiero darle envidia a Lady Otoño con un baile contigo, querido rayo de sol.
Dijo con tono traviesa la monarca. >
La primaveral dama asintió.
— Por supuesto, quiero darle envidia a Lady Otoño con un baile contigo, querido rayo de sol.
Dijo con tono traviesa la monarca. >
— Por qué somos eso, un círculo de vida donde todo empieza conmigo y acaba contigo.
Titania habló con aquella voz que poseían los archifaes sabios.
— Por qué somos eso, un círculo de vida donde todo empieza conmigo y acaba contigo.
Titania habló con aquella voz que poseían los archifaes sabios.
Se inclinó a besarle los cabellos.
— Algún día yo también me iré tras un largo invierno, y alguien tomará mi lugar, ¿No es hermoso? Ser parte del círculo de la vida.
Volvió a besar la cabeza>
Se inclinó a besarle los cabellos.
— Algún día yo también me iré tras un largo invierno, y alguien tomará mi lugar, ¿No es hermoso? Ser parte del círculo de la vida.
Volvió a besar la cabeza>
La madre de la primavera sería capaz de consentir que su propio hijo le arrancase el corazón si eso le hacía feliz.
— La muerte no es culpable, querido. La muerte ejecuta los designios de>
La madre de la primavera sería capaz de consentir que su propio hijo le arrancase el corazón si eso le hacía feliz.
— La muerte no es culpable, querido. La muerte ejecuta los designios de>
¿Y lo mejor? Que lo aceptaba por que para Titania, sus flores, sus hijos, iban por delante de su marido.
— Si te refieres a tu difunta amante, me temo que no tengo explicación, >
¿Y lo mejor? Que lo aceptaba por que para Titania, sus flores, sus hijos, iban por delante de su marido.
— Si te refieres a tu difunta amante, me temo que no tengo explicación, >
La mano de Titania se extendió viendo a los faes y archifaes que despertaban o todavía no dormían tras la primera noche de jolgorio.
— Que un movimiento de tu mano y puedes hacer que el mundo se congele o sea una hermosa primavera. Mira a tus súbditos>
La mano de Titania se extendió viendo a los faes y archifaes que despertaban o todavía no dormían tras la primera noche de jolgorio.
— Que un movimiento de tu mano y puedes hacer que el mundo se congele o sea una hermosa primavera. Mira a tus súbditos>
— Es la mejor primavera de mi vida, mi corazón. Hasta tu padre está dejándose llevar.
Bueno, eso no era difícil de Oberon el mujeriego.
— ¿Estás disfrutando de tu victoria?
— Es la mejor primavera de mi vida, mi corazón. Hasta tu padre está dejándose llevar.
Bueno, eso no era difícil de Oberon el mujeriego.
— ¿Estás disfrutando de tu victoria?