Un Madrid que alzaba su pendón castellano antes de nos lo arrebataran y que celebraba una precaria libertad junto a ikurriñas, senyeras o arbonaidas, marcado por los crímenes ultras en Montejurra.
Un Madrid que alzaba su pendón castellano antes de nos lo arrebataran y que celebraba una precaria libertad junto a ikurriñas, senyeras o arbonaidas, marcado por los crímenes ultras en Montejurra.
Es hora salir de ese basurero.
Es hora salir de ese basurero.