Con dos tapas como puertas
Un niño que ya tiene cuarenta,
Pero jamás falta el amor.
El libro es un grito quieto,
una llama sin estruendo.
Un testimonio que invita
a mirarse por dentro.
Y quien lo lea sentirá
lo que no puede decirse.
No compra un libro: recoge
una vida.
Con dos tapas como puertas
Un niño que ya tiene cuarenta,
Pero jamás falta el amor.
El libro es un grito quieto,
una llama sin estruendo.
Un testimonio que invita
a mirarse por dentro.
Y quien lo lea sentirá
lo que no puede decirse.
No compra un libro: recoge
una vida.
Vaya tela.
Vaya tela.