Hay momentos en los que es indispensable tener una opinión para avanzar. Y otros, en los que sostener como opinión una posición refutada, sólo te hace retroceder.
Hay momentos en los que es indispensable tener una opinión para avanzar. Y otros, en los que sostener como opinión una posición refutada, sólo te hace retroceder.