Trabajaban aquí.
Pagaban el precio del miedo y la explotación.
Hoy el Estado empieza a reconocer una realidad que ya existía.
No es el final. No es una victoria total.
Es dignidad básica.
Trabajaban aquí.
Pagaban el precio del miedo y la explotación.
Hoy el Estado empieza a reconocer una realidad que ya existía.
No es el final. No es una victoria total.
Es dignidad básica.