Si los políticos tuvieran que ir al frente, en el campo de batalla de las guerras, a las que invitan y las que declaran, no habría guerras.
Si los políticos tuvieran que ir al frente, en el campo de batalla de las guerras, a las que invitan y las que declaran, no habría guerras.
Así son nuestra constitución y la leyes, tantas veces manoseadas por impúdicos legisladores y un sistema de justicia que tiene precio.
Así son nuestra constitución y la leyes, tantas veces manoseadas por impúdicos legisladores y un sistema de justicia que tiene precio.
Así lo veo yo.
Así lo veo yo.