Lynch no dirigió para la taquilla, ni para los Oscar, ni para el festival de Cannes, pero llegó a todas partes, más que nadie. Llegó a las galerías de arte, a Telecinco, a mi casa con mis padres en el 91. Siento una gratitud más grande que yo.
Lynch no dirigió para la taquilla, ni para los Oscar, ni para el festival de Cannes, pero llegó a todas partes, más que nadie. Llegó a las galerías de arte, a Telecinco, a mi casa con mis padres en el 91. Siento una gratitud más grande que yo.