tú, que has sufrido en las noches sin hogar,
tú, que eres la madre de los pobres y olvidados,
eres el consuelo del que reza en su llorar.
(C. Gabaráin)
tú, que has sufrido en las noches sin hogar,
tú, que eres la madre de los pobres y olvidados,
eres el consuelo del que reza en su llorar.
(C. Gabaráin)
tú, que aceptaste ser la esclava del Señor,
vas entonando un poema de alegría:
“canta alma mía, porque Dios me engrandeció”.
tú, que aceptaste ser la esclava del Señor,
vas entonando un poema de alegría:
“canta alma mía, porque Dios me engrandeció”.