Si la BWV 565 es el Bach gótico-romántico que imagina Hollywood, la BWV 538 es el Bach filósofo: severo, modal, estructural. Menos famosa, pero más profunda.
Si la BWV 565 es el Bach gótico-romántico que imagina Hollywood, la BWV 538 es el Bach filósofo: severo, modal, estructural. Menos famosa, pero más profunda.
Muchos la consideran una obra de madurez temprana: menos teatral que otras, pero más intelectualmente radical. Es Bach mirando al pasado modal y al futuro tonal al mismo tiempo.
Muchos la consideran una obra de madurez temprana: menos teatral que otras, pero más intelectualmente radical. Es Bach mirando al pasado modal y al futuro tonal al mismo tiempo.
Formalmente, la fuga es casi un tratado de contrapunto en acción: episodios claros, modulaciones contenidas, acumulación progresiva de densidad. Bach muestra poder sin exhibicionismo.
Formalmente, la fuga es casi un tratado de contrapunto en acción: episodios claros, modulaciones contenidas, acumulación progresiva de densidad. Bach muestra poder sin exhibicionismo.
La fuga es monumental. Tema largo, grave, casi severo, con un carácter “romano” o litúrgico. Aquí no hay teatralidad: hay gravedad, lógica, y una sensación de inevitabilidad matemática.
La fuga es monumental. Tema largo, grave, casi severo, con un carácter “romano” o litúrgico. Aquí no hay teatralidad: hay gravedad, lógica, y una sensación de inevitabilidad matemática.
La toccata es extrañamente sobria. No es un despliegue virtuoso a la italiana, sino una sucesión de gestos retóricos: acordes, pasajes imitativos, silencios estructurales. Bach piensa como arquitecto, no como showman.
La toccata es extrañamente sobria. No es un despliegue virtuoso a la italiana, sino una sucesión de gestos retóricos: acordes, pasajes imitativos, silencios estructurales. Bach piensa como arquitecto, no como showman.
Se llama “dórica” porque está escrita sin alteraciones en la armadura, evocando el modo dórico (re menor modal). Esto crea una ambigüedad tonal fascinante: suena arcaica, casi medieval, pero con lenguaje plenamente barroco.
Se llama “dórica” porque está escrita sin alteraciones en la armadura, evocando el modo dórico (re menor modal). Esto crea una ambigüedad tonal fascinante: suena arcaica, casi medieval, pero con lenguaje plenamente barroco.