La una pretende modificar el mundo empírico como si no estuviera sometido a leyes. El otro afirma tener conocimiento de algo que está en un ámbito ajeno al conocimiento (científico, racional).
La una pretende modificar el mundo empírico como si no estuviera sometido a leyes. El otro afirma tener conocimiento de algo que está en un ámbito ajeno al conocimiento (científico, racional).
El orden de lo empírico, de la experiencia, es el dominio de la ciencia. La magia es pretender actuar en ese mundo en contra del conocimiento contrastado. La religión no opera ahí, sino en lo ajeno a lo empírico, lo no perceptible con los sentidos, lo inefable.
El orden de lo empírico, de la experiencia, es el dominio de la ciencia. La magia es pretender actuar en ese mundo en contra del conocimiento contrastado. La religión no opera ahí, sino en lo ajeno a lo empírico, lo no perceptible con los sentidos, lo inefable.