Perdona el prejuicio tonto.
Perdona el prejuicio tonto.
Me dirás eso por qué no me he molestado en saber tu origen, pero me sorprendo de todo lo que has logrado siendo tan jóven, y se me mezcla la huevonada por qué pienso en tu apellido Fitzgerald, y no me voy al escritor sino a Rockefeller.
Me dirás eso por qué no me he molestado en saber tu origen, pero me sorprendo de todo lo que has logrado siendo tan jóven, y se me mezcla la huevonada por qué pienso en tu apellido Fitzgerald, y no me voy al escritor sino a Rockefeller.