Gringos todo mal, el difunto negaba prestaciones; el justiciero mata al rostro encarnado de la corporación (como si con ello acabara con el mal); y al sapo delator, le niegan la recompensa por no seguir el protocolo de delación. Otro guion, de la decadencia.
Gringos todo mal, el difunto negaba prestaciones; el justiciero mata al rostro encarnado de la corporación (como si con ello acabara con el mal); y al sapo delator, le niegan la recompensa por no seguir el protocolo de delación. Otro guion, de la decadencia.