Después, siguiendo en el tono de elevados intelectuales de izquierda — así nos sentíamos después de dos vinos —, como caricatura, fuimos al Museo del jamón.
Después, siguiendo en el tono de elevados intelectuales de izquierda — así nos sentíamos después de dos vinos —, como caricatura, fuimos al Museo del jamón.
Decías que todo tu clan estaba embrujado; que abuela, tía, madre y hermana, junto contigo, heredaban una maldición ancestral que las anulaba en el ámbito amoroso. Contigo acabaría, supuestamente, pues no querías hijos.
Decías que todo tu clan estaba embrujado; que abuela, tía, madre y hermana, junto contigo, heredaban una maldición ancestral que las anulaba en el ámbito amoroso. Contigo acabaría, supuestamente, pues no querías hijos.