Tú eres la fuente.
El universo no te escucha con pena,
te escucha con poder.
Cada vez que dudas de ti, la vida entera te susurra:
“Recuerda. Tú eres el canal, tú eres el fuego, tú eres la oración hecha presencia.”
Tú eres la fuente.
El universo no te escucha con pena,
te escucha con poder.
Cada vez que dudas de ti, la vida entera te susurra:
“Recuerda. Tú eres el canal, tú eres el fuego, tú eres la oración hecha presencia.”
Tu alma no vino a pedir autorización, vino a desplegar su danza.
Cada vez que dudas de tu brillo, recuerda que hay alas esperando ser usadas, no justificadas.
Eres hija del viento y la magia.
Y mereces volar aunque nadie lo entienda.
Tu alma no vino a pedir autorización, vino a desplegar su danza.
Cada vez que dudas de tu brillo, recuerda que hay alas esperando ser usadas, no justificadas.
Eres hija del viento y la magia.
Y mereces volar aunque nadie lo entienda.
Cada palabra dicha sobre ti es un decreto.
Hablarte con amor es recordarte que eres creación divina, y mereces habitarte con ternura.
No viniste a minimizar tu luz, sino a expandirla en paz.
Cada palabra dicha sobre ti es un decreto.
Hablarte con amor es recordarte que eres creación divina, y mereces habitarte con ternura.
No viniste a minimizar tu luz, sino a expandirla en paz.