Se echa a reír por lo bajo, negando con la cabeza.
—Aunque pareces el tipo de profe que tiene a todos en el bolsillo ¿a que si?
Se echa a reír por lo bajo, negando con la cabeza.
—Aunque pareces el tipo de profe que tiene a todos en el bolsillo ¿a que si?
Una pequeña sonrisilla divertida asoma sus comisuras.
—¿Asique eres un profe?
Una pequeña sonrisilla divertida asoma sus comisuras.
—¿Asique eres un profe?
Se lleva una mano al mentón y luego se da cuenta de que no se ha presentado.
—Uy, santos brownies. Perdona, que no me presenté. ¡Soy Tania!
Se lleva una mano al mentón y luego se da cuenta de que no se ha presentado.
—Uy, santos brownies. Perdona, que no me presenté. ¡Soy Tania!
Se echa a reír por lo bajo. Era algo complicado manejar la tienda sola pero se apañaba.
—Aunque llevo unos días sopesando contratar a alguien a media jornada.
Se echa a reír por lo bajo. Era algo complicado manejar la tienda sola pero se apañaba.
—Aunque llevo unos días sopesando contratar a alguien a media jornada.
Se echa a reír, llevándose una mano a las caderas inclinando la cabeza con una ceja arqueada.
—Soy la dueña, si no estuviera ahí, la tienda está jodida, cielo.
Se echa a reír, llevándose una mano a las caderas inclinando la cabeza con una ceja arqueada.
—Soy la dueña, si no estuviera ahí, la tienda está jodida, cielo.
—Sip, es mía. ¡Pasate a darte algún caprichito que no pasa nada!
Le guiña un ojo y se ajusta las gafas.
—Te aseguro que no vas a probar naaaada mejor en la ciudad.
—Sip, es mía. ¡Pasate a darte algún caprichito que no pasa nada!
Le guiña un ojo y se ajusta las gafas.
—Te aseguro que no vas a probar naaaada mejor en la ciudad.
Abre su bolso para sacar una pequeña bolsita de bombones y ofrecerle la bolsita abierta.
—Pf, con razón estás con esa cara de necesitar urgentemente una siesta de esas que parece que te devuelva cinco años de vida. Los peques drenan muchas energía, corazón.
Abre su bolso para sacar una pequeña bolsita de bombones y ofrecerle la bolsita abierta.
—Pf, con razón estás con esa cara de necesitar urgentemente una siesta de esas que parece que te devuelva cinco años de vida. Los peques drenan muchas energía, corazón.
Ya se está acercando preocupada.
Ya se está acercando preocupada.
Ahí, cerradito con llave y el bolso se echa al hombro saludando al pobre chaval que parece al punto de morirse.
—Oh, buenas buenas!
Ahí, cerradito con llave y el bolso se echa al hombro saludando al pobre chaval que parece al punto de morirse.
—Oh, buenas buenas!