Gil de Biedma decía: "Para saber de amor, para aprenderle, haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes- haber hecho el amor".
Gil de Biedma decía: "Para saber de amor, para aprenderle, haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes- haber hecho el amor".