Salvando la dificultad de los compases iniciales (y las quests secundarias migajeras), es fácil dejarse atrapar por sus redes y el entramado de sistemas y personajes. Me ha gustado más que el primero, que ya es decir. Hornet es una jefaza. ¿Silksong 2 pa’ cuándo?
Salvando la dificultad de los compases iniciales (y las quests secundarias migajeras), es fácil dejarse atrapar por sus redes y el entramado de sistemas y personajes. Me ha gustado más que el primero, que ya es decir. Hornet es una jefaza. ¿Silksong 2 pa’ cuándo?
Aunque si lo miras de reojo podrías creer que es un juego de Switch 1, por lo destructible del terreno y cómo interactúan los materiales queda claro que hacía falta la potencia de la sucesora. Divertido, bonachón y Pauline es encantadora. No me cansé del: “Uh, ¡BANANA!”
Aunque si lo miras de reojo podrías creer que es un juego de Switch 1, por lo destructible del terreno y cómo interactúan los materiales queda claro que hacía falta la potencia de la sucesora. Divertido, bonachón y Pauline es encantadora. No me cansé del: “Uh, ¡BANANA!”