lo difícil que ha sido no morir.
Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.
Roque Dalton
lo difícil que ha sido no morir.
Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.
Roque Dalton
de su taller obscuro; en fríos alambiques de vidrio, acontecieron
los más bellos vocablos. Destila la razón en matraces, calentaba sus pétalos
en busca del aroma que las palabras dejan en el aire al nombrarlas.
Diego Jesús Jiménez
de su taller obscuro; en fríos alambiques de vidrio, acontecieron
los más bellos vocablos. Destila la razón en matraces, calentaba sus pétalos
en busca del aroma que las palabras dejan en el aire al nombrarlas.
Diego Jesús Jiménez